“LA OTRA CONTAMINACION.”

por Saturnino Núñez Chanquet, Presidente del Centro de Capacitación contra la Contaminación Ambiental Vehicular, A.C.

(Adaptación para Internet del Artículo que apareció publicado en el Periódico “El Sol de Puebla” el 16 de Julio de 1992.)

Comúnmente, cuando se habla de la contaminación provocada por los vehículos automotores, se utilizan casi siempre los mismos términos: Monóxido de Carbono, Bióxido de Carbono, Hidrocarburos, Azufre, etcétera.

Pero rara vez - si no es que nunca - oimos hablar de gases como los Óxidos de Nitrógeno y el Hidrógeno que despiden las baterías o acumuladores, muy pocas veces podemos enterarnos de que los vehículos desprenden partículas que pueden resultar cancerígenas, no tenemos la conciencia de que podemos contaminar el agua con agentes venenosos.

La mayor parte de la gente, cree que la única fuente de contaminación en los coches y camiones tiene relación con el tubo de escape. Cuando vemos que un camión urbano lanza cantidades considerables de humo negro por el escape, decimos que está contaminando. Pues bien, quienes piensen que el único culpable de la contaminación es el tubo de escape y los gases que salen por él, están totalmente equivocados. Este artículo está ideado para que la gente conozca las diversas formas de contaminación que tienen los vehículos y hablar sobre algunos contaminantes los cuales, generalmente, no son mencionados. Es por ésto que se me ocurrió el nombre de “otra contaminación”, porque para muchos, la información que contendrá este artículo será totalmente nueva.

Desde los primeros años en la escuela, se nos enseña que la materia la podemos encontrar en tres estados: sólido, líquido y gaseoso.

Pues bien, prácticamente todos los vehículos automotores de la tierra emiten contaminantes de los tres estados anteriores. La mayor diversidad de contaminantes la encontramos en el grupo de los “gaseosos”.

A pesar de que el tubo de escape arroja a la atmósfera diversos gases contaminantes, como son el Monóxido de Carbono, el Dióxido de Carbono, los Hidrocarburos y los Óxidos de Nitrógeno, hay otras dos fuentes que de manera muy discreta y callada, emanan contaminantes en menor cantidad que el tubo de escape. Los responsables son el motor y el tanque de gasolina.

Antes de continuar, quiero comentar que tenemos un artículo dedicado especialmente a los colores de los gases que salen por el escape, debido a que muchas personas malinterpretan el significado del humo blanco que se ve por las mañanas. Este artículo se encuentra aparte, y en él se plantean algunas soluciones para corregir estos humos.

Volviendo al tema principal: ¿de qué otra manera contamina el motor?

El motor lleva en su interior aceite para su lubricación y por diversas razones se desprende vapor de dicho aceite.

Por otro lado, los anillos de los pistones no llegan a lograr un cierre 100% hermético y debido a ésto, algunas fracciones de la mezcla aire-combustible pueden escaparse hacia la parte de abajo del motor, donde está el depósito de aceite, también conocido como “cárter” de aceite. (Voy a usar la palabra “cárter” para abreviar).

Esos gases que se escapan de los cilindros hacia el cárter se mezclan con los vapores del aceite lubricante, la mezcla de éstos es contaminante. Antiguamente, se desprendían a la atmósfera directamente. Según tengo entendido, desde los años '60's. se empezaron a desarrollar los primeros esfuerzos por impedir la salida de estos gases a la atmósfera y así tratar de reducir la contaminación que estos vapores provocaban. También tenemos un artículo sobre el Sistema P.C.V., que se utiliza para prevenir la contaminación con estos vapores del cárter. (No confundir con los tubos de P.V.C. que venden en las ferreterias, porque mucha gente le llama así al sistema anticontaminante).

El segundo “responsable” de contaminar con sus gases o vapores lo es el tanque de gasolina.

De los tres posibles estados en los que podemos encontrar a la materia, el tanque de gasolina la contiene en dos de ellos: en el líquido y en el gaseoso.

Al igual que los gases que se acumulaban en el cárter, los vapores de la gasolina también eran liberados directamente a la atmósfera. A medida que la industria automotriz se fue desarrollando y la contaminación aumentó, se diseñaron sistemas para que esos vapores no pudieran salir a la atmósfera, sino que mediante un sistema, fueran conducidos hasta el motor y ahí se quemaran, controlando un poco la contaminación que causaban. En el artículo “Función del Canister”, se explica este sistema.

Pasamos ahora del estado gaseoso al estado líquido. ¿Como es que podemos contaminar el agua con líquidos o agentes venenosos?

Muy fácil: la respuesta son los anticongelantes. El uso de éstos se derivó de la necesidad de proteger a los motores del congelamiento del agua, en algunas regiones frías del mundo.

Ahora, los anticongelantes no solo protegen a los motores contra el congelamiento del agua, sino que además, tienen funciones de antiebullentes y de anticorrosivos.

Los fabricantes de automóviles recomiendan que cada determinado periodo de tiempo o de kilómetros se vacíe totalmente el agua del radiador, se lave éste y se vuelva a rellenar con agua y anticongelante.

La contaminación del agua sucede cuando se vacían los radiadores para lavarlos: el agua sucia que contiene anticongelante va a dar a las coladeras y a las cañerías. La situación de gravedad es debido a que los anticongelantes son venenosos por los compuestos que contienen.

Finalmente, vamos a tratar lo referente a la contaminación por materias sólidas que se desprenden de los vehículos.

Las “culpables” de la contaminación con partículas sólidas que pueden resultar cancerígenos son las balatas de los frenos. Su puesto lo comparten con el disco del “clutch” o del embrague.

Para la elaboración de las balatas y de los discos de clutch ha sido utilizado ampliamente un material que posee agentes cancerígenos: el asbesto. El polvo que se desprende de ellos puede ser dañino al ser aspirado. En otro artículo se habla más ampliamente sobre este tema, porque hay que mencionar un error gravísimo que se comete prácticamente todos los días a lo largo y ancho de la República Mexicana al reparar los sistemas de frenos y que es el sopleteado de los tambores de los frenos.

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