DISTRIBUIDORES ELECTRÓNICOS CONTRA CONVENCIONALES.

por Saturnino Núñez Chanquet, Presidente del Centro de Capacitación contra la Contaminación Ambiental Vehicular, A.C.

(Apareció publicado en el Periódico "El Sol de Puebla" el 24 de Enero de 1993.)

¡Cuantas veces he oído quejas contra los encendidos electrónicos! Y normalmente los que las profieren son personas con nulos conocimientos del sistema, que no tienen las bases suficientes para juzgar lo que es bueno y lo que es malo con respecto a los distribuidores. Creen que el sistema de platinos es lo mejor que existe, porque es el único que conocen y como no saben reparar o instalar los electrónicos, por eso son malos.

El presente artículo tiene por objeto exponer las ventajas que ofrece el distribuidor electrónico en comparación con el de platinos. Casi siempre hablo sobre el mantenimiento que debe de prestarse a los sistemas que describo, pero en esta ocasión, tendré que hacer una excepción: no puedo hablar sobre el mantenimiento de los distribuidores electrónicos, porque prácticamente no necesitan de una atención periódica y las piezas que hacen la función de los platinos en un distribuidor convencional, no presentan desgaste, salvo casos muy raros. Esa es la primera ventaja.

Pero ¿por qué surge el distribuidor electrónico? La mayor parte de la gente cree (y yo era uno de ellos) que fue desarrollado para brindarle una mayor potencia o rendimiento al motor, pero el objetivo primario no fue ese. Aunque suene muy extraño, el distribuidor electrónico es uno de tantos sistemas anticontaminantes, creado para lograr una combustión más eficiente de la mezcla aire-combustible. Aunque primariamente fue concebido como anticontaminante, de manera secundaria se obtuvo un mayor rendimiento del motor, una economía de combustible ligeramente más alta, un control más exacto sobre el tiempo de encendido y menos reparaciones periódicas.

¿Como funciona el distribuidor electrónico?

Al igual que el de platinos, tiene dos misiones: interrumpir la corriente en el circuito primario de la bobina y distribuir la corriente de alta tensión que viene del circuito secundario entre los diversos cables de las bujías.

La segunda misión, la distribución de la alta tensión, se realiza de manera prácticamente idéntica en los dos tipos de distribuidores, la diferencia principal entre ellos consiste en la forma de controlar la corriente del circuito primario:

Podríamos decir que en el distribuidor de platinos, ésta se controla de manera “mecánica” mientras que en el electrónico se controla de manera “magnética”.

En los distribuidores electrónicos, la leva del distribuidor y los platinos han sido substituidos por el reluctor y la bobina de captación. El reluctor es la pieza que vino a substituir a la leva, tiene una forma circular, va montado en la flecha del distribuidor y tiene un diente por cada bujía. La bobina de captación es una especie de sensor que detecta el paso de los dientes del reluctor y envía señales al módulo electrónico de encendido para que éste controle el flujo de corriente que pasa al circuito primario de la bobina de encendido. La bobina de captación va montada sobre lo que conocemos como “porta-platinos” en el distribuidor convencional.

Antes de continuar, quiero hablar sobre los mecanismos que se utilizan para modificar el tiempo de encendido, bien sea para adelantarlo o retrasarlo:

Casi todos los distribuidores que conozco vienen equipados con dos mecanismos para avanzar el tiempo de encendido, uno de ellos actúa por vacío y el otro de manera centrífuga. Cuando el motor está funcionando a bajas revoluciones, el vacío es muy alto, por lo cual se usa para avanzar el tiempo por medio de un diafragma de vacío. A medida que las revoluciones del motor aumentan, el vacío disminuye, cuando el avance de vacío empieza a perder efectividad, entra en operación el avance centrífugo.

Existen distribuidores que poseen un segundo diafragma de vacío, conectado directamente al múltiple de admisión. Este sirve para retrasar el tiempo bajo ciertas condiciones. Tres automóviles que utilizaron este sistema fueron: el Caribe y el Atlantic de la Volkswagen y el Mustang de la Ford.

Quise tocar el punto de los sistemas de avance debido a que hay personas que cancelan el avance de vacío de sus distribudores, porque creen que como algunos coches de carreras no lo usan, ellos tampoco lo necesitarán. Antes de hacer una modificación de cualquier especie, debemos de analizar los beneficios que nos puede ofrecer, así como no perder de vista los perjuicios o los problemas que nos puede acarrear.

Al cancelar el sistema de avance por vacío, provocaremos que el tiempo de encendido no avance sino hasta que el avance centrífugo lo haga, creo que se pierde algo de eficiencia, ya que el avance centrífugo empieza a operar a determinado rango de revoluciones y mientras no se alcance dicho rango, el tiempo de encendido se mantendrá fijo sin avanzar. Por lo tanto, no creo recomendable ni conveniente cancelar el avance por vacío.

Voy a comparar ahora, la manera de controlar la corriente del circuito primario de la bobina de encendido, entre un sistema de platinos y un distribuidor electrónico:

En el distribuidor convencional, el polo negativo de la bobina de encendido va conectado directamente al cable que sale del distribuidor. Los platinos, cuando están cerrados, permiten el paso de corriente hacia la bobina y la cortan al momento de separarse o abrirse.

En el sistema electrónico, la bobina de encendido va conectada al módulo electrónico de encendido, en lugar de ir conectada al distribuidor. El módulo será el encargado de conectar o de cortar la corriente que fluye al circuito primario de la bobina.

Cuando uno de los dientes del reluctor pasa frente a la bobina de captación, ésta manda una señal al módulo de control para que corte la corriente en el circuito primario de la bobina de encendido, de la misma forma que sucedía cuando se separaban los dos contactos del platino. Cuando ninguno de los dientes de encuentra frente a la bobina de captación, el módulo de control permite el paso de la corriente, como cuando los platinos estaban cerrados.

Otra de las ventajas que presenta el encendido electrónico contra el distribuidor de platinos, es que los componentes del módulo electrónico de encendido pueden trabajar de manera más rápida y más exacta que los platinos, permitiendo que el paso de la corriente a la bobina de encendido sea de manera más óptima.

Al principio de este artículo hablábamos sobre el desgaste, los contactos de los platinos se van desgastando de tanto abrir y cerrar. En el distribuidor electrónico no sucede ésto, debido a que la bobina de captación y el reluctor nunca entran en contacto entre ellos, están separados por un pequeño espacio de aproximadamente 7 milésimas de pulgada (dependiendo del fabricante del coche). Como el reluctor actúa como un imán, al alinearse un diente de éste con la bobina de captación, hace que la bobina envíe una señal al módulo de encendido para que corte la corriente de la bobina de encendido.

Como los platinos sufren desgaste, a medida que los contactos se van desgastando el tiempo inicial de encendido varía, cosa que no sucede en el distribuidor electrónico. Es por ello que cada vez que se cambian los platinos o se recalibran, es necesario volver a ajustar el tiempo de encendido, mientras que en un motor que utilice distribuidor electrónico no habrá necesidad de variar el tiempo inicial de encendido.

Otra de las ventajas que ofrece el distribuidor electrónico contra el de platinos, es el hecho de que tiene capacidad de encender las bujías a pesar de que se encuentren sucias, cosa que el sistema convencional no puede lograr.

A pesar de todas las ventajas que nos ofrece el sistema de encendido electrónico, hay que tener algunas precauciones con él para evitar posibles fallas. Un sistema electrónico puede durar muchos años trabajando sin necesidad de darle servicio o de reemplazar componentes, pero hay que tener atención a los siguientes puntos, que pueden provocarle fallas y daños:

                        1) No desconectar los cables de bujías mientras el motor está funcionando, a pesar de que en los encendidos convencionales se haga ésto para ver si la corriente está pasando a las bujías, debe de evitarse en los encendidos electrónicos. Hay que revisar los cables de bujías y el de la bobina (si es que el sistema usa este cable) para localizar cuarteaduras o roturas en éstos, para evitar que la corriente se escape y pueda saltar a tierra.

                        2) Verificar que el alternador no esté mandando una sobrecarga al sistema eléctrico, porque puede afectar al módulo electrónico de encendido.

                        3) Nunca retirar los cables de “tierra” que vayan entre el motor, el chasís y la carrocería, ya que algunas veces los módulos pueden fallar por estar mal aterrizados.

                        4) Verificar ocasionalmente el reluctor y la bobina de captación, para constatar que no tengan daños físicos.

Cuidando los puntos que hemos enlistado, se logrará que el sistema funcione correctamente por muchos años y a lo largo de muchos kilómetros.

¿Y cuando falla un encendido electrónico? ¿Por donde se tiene que empezar a buscar? Antes que nada, deben de revisarse las tierras para tener la certeza de que los componentes están bien aterrizados. Las causas más probables del fallo pueden ser el módulo de encendido electrónico o la resistencia-balastra de la bobina (en coches equipados con ella, como en el Chrysler). Otras causas pueden ser que la bobina de encendido se encuentre en mal estado, que el voltaje sea muy bajo o que los cableados o arneses estén dañados.

Los componentes internos del distribuidor son los que rara vez ocasionarán la falla, a menos que el reluctor o la bobina de captación presenten daños físicos o mecánicos o que la calibración entre ellos sea incorrecta. Se deben de utilizar lainas antimagnéticas para calibrar este tipo de distribuidor, las lainas convencionales no sirven porque como este distribuidor tiene componentes magnéticos, éstos pueden atraer o repeler a las lainas y la calibración será incorrecta.

Como habrán podido ver, el distribuidor electrónico ofrece grandes ventajas contra el de platinos: menores reparaciones periódicas, menor mantenimiento, siempre conserva el tiempo inicial de encendido, tiene la capacidad de encender las bujías aunque éstas estén sucias y controla más eficientemente las emisiones de gases contaminantes.

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