¿PUEDE CONTAMINAR UN VEHICULO AÚN ESTANDO EL MOTOR APAGADO?

por Saturnino Núñez Chanquet, Presidente del Centro de Capacitación contra la Contaminación Ambiental Vehicular, A.C.

(Apareció publicado en el Periódico “El Sol de Puebla” el 25 de Noviembre de 1994.)

               La respuesta a esta interrogante es “Sí”, un vehículo con el motor apagado y sin funcionar, sí puede estar contaminando el ambiente. Vamos a explicarlo:

               Ya hemos dicho que una de las fuentes de contaminación en los vehículos son los vapores que se generan en el interior de los tanques de combustible. Si se permite la salida de éstos a la atmósfera, se está contaminando, es por ello que se han diseñado y utilizado sistemas anticontaminantes que, por un lado, impidan su salida a la atmósfera, y por el otro, que conduzcan esos vapores al interior del motor en donde serán quemados. En el artículo “Función del Canister”, se trata de manera general el funcionamiento del “Sistema de Control de Emisiones Evaporativas del Tanque de Combustible”.

               Pueden darse dos casos diferentes en cuanto a la cuestión de la contaminación ambiental provocada por los vapores del tanque de combustible, aún estando el motor apagado, el primero de ellos, se trata de un vehículo que carece del Sistema de Control de Emisiones Evaporativas del Tanque de Combustible, por no haberle sido instalado desde fábrica y el otro, un vehículo que sí se encuentra equipado con este sistema pero que ya carece de algunas de sus piezas o no son las adecuadas para el buen funcionamiento del sistema, caso concreto, la utilización de tapones del tanque de combustible incorrectos. Vamos a explicar los dos casos:

               Supongamos que el vehículo que carece desde fábrica del Sistema de Control de Emisiones Evaporativas se encuentra estacionado con el motor apagado, a pleno rayo del sol, a las 12 P.M. de un día caluroso. En el interior del tanque de combustible van a empezar a generarse vapores, que saldrán a la atmósfera al no encontrarse equipado con un sistema anticontaminante que impida su salida. De esta manera, es posible que un vehículo esté contaminando el medio ambiente a pesar de que su motor no se encuentre funcionando. Desgraciadamente, este caso es algo más que un ejemplo, debido a que existen una gran cantidad de vehículos que carecen del Control de Emisiones Evaporativas.

               El otro ejemplo es el del vehículo que fue equipado desde fábrica con el Control de Emisiones Evaporativas pero que presenta deficiencias en su funcionamiento, debido a que se utilizó un tapón del tanque de combustible incorrecto. El tapón es una pieza crucial para el buen funcionamiento del sistema y tiene una triple misión: la primera, no permitir la salida del combustible líquido para evitar un derramamiento, en segundo término, impedir la salida de los vapores del tanque hacia la atmósfera y en tercer lugar, permitir la entrada de aire hacia el interior del tanque, para substituir el volumen de combustible que ya ha sido utilizado.

               Cuando se extravía un tapón de este tipo o sufre una descompostura en la chapa, generalmente suele substituirse con un tapón diferente, ya que el tipo original que se requiere para el Control de Emisiones Evaporativas es de un precio más elevado en comparación de un tapón utilizado para un tanque que carece de este sistema anticontaminante. Al utilizarse otro tipo de tapón, se causa una deficiencia en el funcionamiento del sistema y no se logra impedir la salida de los vapores a la atmósfera, por lo tanto, a pesar de que el vehículo esté equipado con el Sistema de Control de Emisiones Evaporativas, prácticamente es como si no le hubiera sido instalado desde fábrica, ya que va a contaminar através de los vapores del tanque de combustible de manera similar al vehículo del primer ejemplo.

               En algunas ocasiones se han llevado a cabo campañas para que los vehículos no circulen sin el tapón del tanque de combustible, pero más que invitar a la gente para que su vehículo no carezca de tapón, debe de promoverse la utilización del tipo adecuado, para asegurar el buen funcionamiento del Sistema de Control de Emisiones Evaporativas del Tanque de Combustible, en caso de que el vehículo se encuentre equipado con éste.

Regresar a la Página Principal.